¿Conoces la personalidad pasivo–agresiva?

Cuídate mucho de este tipo de personalidades. A continuación, te explico sus rasgos y cómo identificar a las personas pasivo-agresivas.

 

Escrito por: Tere Díaz

Tiempo de lectura: 4 minutos

 

Para empezar, debemos saber que las personas pasivo-agresivas son aquellas que albergan sentimientos negativos –envidia, resentimiento, enojo, coraje– y que no los expresan directamente. Estos sentimientos pueden ser conscientes, vagos o inconscientes para las personas, pero ahí están, por tanto, los muestran de manera indirecta, y por tanto difícil del rebatir.

 

Existe una desconexión entre lo que dicen y lo que hacen. Así, pueden afirmar que están contentas de invitar a tu hermana a un viaje, y durante el viaje mostrarse reticentes a convivir con ella, incluso a dirigirle la palabra.

 

¿Cómo podemos reconocer una personalidad pasivo–agresiva?

  1. Dejan de hablarte sin razón aparente y diciendo que no les pasa nada.
  2. Les pides algo o se ofrecen a algo y lo olvidan.
  3. Son cínicos: mienten o defienden o hacen algo con descaro y deshonestidad.
  4. Prometen y prometen y nada… solo aplazan sus promesas.
  5. Tras discusiones o negociaciones no llevan a cabo lo acordado.
  6. No se definen ante situaciones y decisiones que hay que tomar. Dan respuestas vagas a preguntas y propuestas concretas para evitar una definición.
  7. Son obstinados: por ejemplo, si tu no quieres ir a algún lado, perseveran diciendo que está muy cerca, que será un ratito nada más. Discuten y quiere convencer de cosas.
  8. Hacen lo que les toca… “a medias”. Siempre dejan algo que pudo haber estado mejor.
  9. Obstruyen los esfuerzos ajenos. Buscan pretextos, actividades y argumentos para que el otro no consiga lo que quiere.
  10. Quejas constantes e irritabilidad permanente, que genera estrés en su entorno.
  11. Culpan a otros y se consideran con mala suerte. Lo que también genera malestar en su entorno.
  12. Llegan a ser desafiantes y luego se arrepienten.

 

¿Cómo actuar ante estas personas?

  1. Hacer caso a la acción “inocente” y no a sus discursos.
  2. No te confundas. Una acción vale más que mil palabras.
  3. No refuerces sus conductas pasivo-agresivas.
  4. No cedas ante sus quejas.
  5. No te disculpes por sus “sufrimientos”.
  6. No hagas cosas de más para que no se molesten o defrauden.
  7. No explotes antes sus indefiniciones porque ese es su objetivo.
  8. Pon al descubierto su ambigüedad y contradicción.
  9. Hazlo responsable de sus acciones.
  10. Señala abiertamente tu posición y lo que harás.
  11. Limita (o evita) el tiempo con personas así.

 

Tú no eres el bote de basura de los resentimientos y malestares de los demás

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