La Culpa por Ser Madres Libres

Madres que tienen un proyecto de vida propio, las que van a disfrutar con sus amigas, las que tienen una cita romántica en pareja: Hablemos de La Culpa por Ser Madres Libres.

Escrito por: Tere Díaz

Tiempo de lectura: 5 minutos

Pareciera que uno de los papeles más exaltados y mitificados es el de la maternidad. Desde esta óptica, se deduce que las niñas desde pequeñas manifiestan a través de su delicadeza y ternura, y en su inclinación “natural” a jugar a la mamá, su deseo de ser madres; deseo que se acentúa con la menstruación, y luego en la etapa reproductiva.

El tema del “natural” amor materno, se ve reforzado también por los discursos religiosos, culturales e institucionales, que juzgan a las madres que no se apegan a esta “norma” como casos extraños: enfermas mentales, egoístas, “desnaturalizadas”.

El valor dado a la mujer por su capacidad reproductiva, hace que se arraigue la idea de que la maternidad es un destino, y que implica en sí misma el mayor premio y la más alta satisfacción de una mujer.

Un elemento que dificulta profundizar en este tema es el prejuicio que consiste en suponer que todos sabemos lo qué es la maternidad, y más duro aún, que como madres debemos estar disponibles siempre.

Por eso no es de extrañar que cuando deseamos tener tiempo para nosotros mismas sintamos mucha culpa, por pensar que estamos “traicionando” nuestra vocación maternal. Por eso, para vencer la culpa de no ser una madre perfecta y lograr dedicarte tiempo para ti,

aquí van algunas ideas:  

  1. No leas más libros sobre cómo ser una buena madre. ¡Lee buenas novelas! Si estás en la pasión de la maternidad, que sean con temas de mujeres, familias, dilemas de la convivencia familiar. Generalmente las buenas novelas son más reales que los libros de autoayuda en temas de crianza y maternidad.
  2. Dales a conocer tus limitaciones. No les hagas creer que nada te duele, que todo lo puedes, y que siempre la pasas bien. Que miren tus imperfecciones, distingan tus sentimientos y reconozcan tus necesidades los ayudará a ser vulnerables y más humanos. Al final, no somos ángeles, ni dioses, somos seres humanos. Además, saberte limitada les ayudará a ellos a reconocer sin vergüenza sus propias limitación.
  3. No extiendas tu rol al resto de tu entorno. Existen mujeres que a falta de una identidad más allá de su rol, son madre-esposas: se adjudican, no solamente el cuidado de sus hijos sino de sus parejas (de sus padres, vecinos, jefes, y demás…) también. Además las super madres tienden a ser asexuadas (otro tema para otro programa). 
  4. Tu hijo no puede ser tu proyecto de vida. Tienes que tener un proyecto de vida personal. No se trata, por supuesto de negar que la maternidad pueda ser un proyecto atractivo, pero no el único, sólo es necesario subrayar que se trata de eso, de un proyecto y como tal es optativo. 

Aprende a soltar el qué dirán y echar de lado los mitos sobre la maternidad. Una buena madre prioriza el vínculo con el hijo, la verdadera conexión y la genuina contención.

Más que por las formas, trabaja en lo esencial: en lo esencial de su propio crecimiento, y en la relación amorosa y de cuidado con su hijos. Y eso implica procurarte, cuidarte y darte tiempo para también a ti, ¿te animas?. https://www.terediaz.com/contacto/

La Culpa por Ser Madres Libres.

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Manual para ser una madre feliz e imperfecta

Psicoterapia La Montaña

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