Monogamia: ¿naturaleza o elección? Parte 1

En este artículo te presento la primera parte de serie de monogamia. ¿De donde viene la monogamia?, ¿Corresponde a los acuerdos sociales o a la naturaleza?.

 

Escrito por: Tere Díaz

Tiempo de lectura: 5 min

 

En una brevísima serie de 2 artículos haré una reflexión sobre un tema del que surgen muchas dudas e inquietudes: la monogamia. En el primero hablaremos de donde surge la idea de la monogamia, desde el punto de vista de la construcción social y en el segundo sobre como es parte de la naturaleza.

 

Es común el debate sobre si los seres humanos somos monógamos o no por naturaleza. Mucho de lo que somos y actuamos como especie viene de comportamientos instalados a lo largo del tiempo en respuesta a la sociedad, religión y condiciones económicas, jurídicas y políticas del momento.

Lo biológico pesa, pero al final somos la mezcla de naturaleza y cultura.

 

¿Cómo surge? Pista: por la supervivencia

 

Repasando la historia, encontramos que cuando las sociedades agrícolas evolucionaron, la explotación de la tierra y el propietariado pasaron a ser controlados principalmente por varones. Con esto se instituye el patriarcado y, con él, el surgimiento de la familia monogámica. Los varones querían  asegurarse de que la descendencia era propia, para que su herencia llegara a manos de sus hijos legítimos. Necesitaban asegurar la exclusividad sexual de su mujer, para controlar que los hijos fueran suyos.

 

Más adelante, esa exclusividad dio paso a las normas sociales impuestas por las instituciones de antaño que favorecían el status matrimonial y la fidelidad a una sola persona como resguardo de la estabilidad social, reforzando la idea de que el matrimonio y la fidelidad, eran el camino correcto. Las leyes castigaban con severidad las infidelidades, desde luego con mucho más intolerancia a las de las mujeres que a las de los varones.

 

Y, ¿qué hay de la biología?

Helen Fisher -bióloga y antropóloga norteamericana- en su libro “Anatomía del Amor” enfatiza que, en comportamientos sexuales, nos caracteriza la necesidad de garantizar nuestro futuro genético. Argumenta que el adulterio tiene  un sentido en la evolución: que los machos difundan sus semillas y las hembras diversifiquen su grupo genético. De hecho, con técnicas de detección genética se descubrió que algunas aves consideradas monógamas se escapan de su nido y tienen aventuras con otros pájaros.

 

Enontces, la monogamia es creada por los varones para sostener el poder y el dominio sobre su pertenencia. Surge una doble moral que ve la figura de las prostitutas y cortesanas como “vías de escape” para un sexo más pasional y lúdico para los hombres. Visto así, las motivaciones que dieron origen a la idea de la monogamia son particularmente vulnerables, pues no son “leyes de la naturaleza” sino acuerdos sociales.

 

No te pierdas el próximo artículo, con el que concluiré la serie de monogamia.

 

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