Ya casi acaba el primer mes del año y es momento de revisar cómo van los propósitos que hicimos al inicio de esta nueva vuelta al sol.

Salir de un 2021 complicado para entrar con incertidumbre a un 2022, en el que la nueva normalidad y la vida virtual a la que nos acostumbramos implica, no solo los distractores de la era digital, también vivir en la época de la inmediatez.

Como consecuencia, podemos perder de vista nuestras metas y caer en la procastinación que puede llevar a que, con el paso de los meses, dejemos de lado los propósitos que nos pusimos para cumplir este año.

Vector, tiro al blanco con diferentes metas

Cartas en el asunto

Te invito a que reflexiones cómo has encaminado este mes para cumplir tus metas e, independientemente de la conclusión a la que llegues, te doy unos consejos para retomar el rumbo:

 

  1. No es tarde para diseñar un plan de acción en el que proyectes una línea del tiempo de qué, cómo, y cuándo lo harás, y la ayuda que necesitas para lograr lo que quieres.
  2. Haz una lista de las competencias que tienes para tu plan de acción. Es necesario saber con qué recursos cuentas para alcanzar tus metas.
  3. No dejes caer la motivación, ten a la vista tu meta. Mantener el foco en el final de la carrera ayuda a que el camino no sea tan pesado.
  4. Toma un momento para evaluar y, de ser necesario, rectificar tu camino. Ante la incertidumbre del camino es mejor detenerse a pensar que seguir errando.
  5. Se vale celebrar tus avances, recuerda que para llegar a un logro mayor se necesitan alcanzar pequeñas metas de manera constante. Reconocer el progreso también trae satisfacción y te impulsa a seguir paso a paso.

 

Y ahora, ¡a poner manos a la obra! Salirte un poco del rumbo no significa que debas de dar por perdida la batalla; todavía quedan 11 meses para trabajar en conseguir tus propósitos.

  1. Antes de iniciar cosas nuevas, cierra círculos y limpia tus cajones. Nada más piensa, ¿cómo puedes iniciar algo y creerte que lo lograrás si tienes muchas tareas pendientes? ¿De qué forma pretendes introducir cosas nuevas a tu vida si no te liberas de lo que ya no requieres para tu caminar? Haz un recuento de dónde y cómo estás.
  1. Asume que el cambio no es un evento sino un proceso. Por tanto no se pueden hacer un par de movimientos y esperar milagros, pero sí pequeñas acciones sostenidas en el tiempo te llevarán a lugares diferentes.

Vector cajas de objetivos con flechas

  1. Alinea tus aspiraciones a tus posibilidades. Desconocer tus recursos reales –económicos, sociales, afectivos- te llevarán a desear imposibles, a frustrarte y a dejar de creer en la posibilidad de mejorar. Pero, al mismo tiempo, aumenta las cartas que te ha dado la vida (recursos de todo tipo) y haz mejores jugadas.
  1. OJO, cuando uno cree dominar el juego, la vida te dará seguramente un “volteón” y tienes que volver a aprender a jugar, otro juego pero ahora sí con más cartas, mejores estrategias, y más experiencia. De ahí la importancia de tolerar la incertidumbre y ansiedad que produce lo nuevo y lo desconocido.

Signos de interrogación rojos y negros

  1. Pensar sirve, pero sobrepensar no te llevará a la transformación.
  1. Ejercita la voluntad: ¡nada la sustituye! Hacemos y deshacemos cosas, terapias, lecturas, pero el cambio lo acciona una mismo. No tus consultores, ni tus terapeutas y menos tu mamá, sino tus acciones. La voluntad es como las posturas del yoga… pero con metas REALES aunque sean pequeñas y sostenidas.
  1. No todo depende de ti. La cancha en que jugamos no siempre es pareja, por eso el tema del poder es importante ¿Quién tiene más privilegios en todos sentidos? Quien goza de más privilegios tendrá más facilidades para conseguir cosas. ¡No te culpes de todo! Pero sí hazte consciente de tu situación.

Vector cuatro piezas de rompecabezas cada una con una mano diferente

  1. Considera el trabajo colaborativo en un mundo individualizado. De ahí la importancia de compartir y, de ser necesario, trabajar en equipo y formar grupos para compensar los desbalances. Ni qué decir de las políticas públicas que harían falta en tantos ámbitos familiares, sociales, económicos y políticos.
  1. El malestar amoroso es una constante así que: 
  • No hagas del amor tu único proyecto de vida. 
  • Y, si quieres vivir en pareja, renuncia a la pareja “ideal”, no existe. Lo que sí hay son amores suficientemente buenos.
  • La valoración personal en tanto que me quieren, o me desean, o me eligen, es una trampa mortal para el autoestima.
  • Deja de compararte con la gente que tiene una vida, una pareja y una familia “normal”. ¿Qué es normal hoy? Existen muchos modelos de vivir el amor, la vida, la familia, y la soltería.

Vector nudo en cabeza que deshace persona afuera

  1. Ve más allá de tus narices. Mucho de lo que hagas hoy no lo verás mañana, quizás ni pasado mañana, pero eso no quita que te de sentido de vida y de realización personal.

Recuerda que si estás muy atorado hay un gran valor en pedir ayuda: comparte, pregunta, consulta.

  • PLATICAS

    A través de una charla interactiva con su audiencia Tere Díaz pone “sobre la mesa” conceptos innovadores sobre el tópico tratado así como experiencias personales que le permitieron a ella atravesar retos personales a lo largo de su vida personal y profesional.

  • TALLERES

    Experiencia vivencial de tres horas que facilita el cambio personal. proceso de transformación. A través de actividades teórico prácticas que alternan la exposición de información relevante sobre el tema en cuestión con algunas dínamicas personales o grupales, Tere Díaz, siembra las semillas que permitirán a los y las participantes tomar consciencia de su situación, adquirir  herramientas emocionales y sociales para favoreces su crecimiento personal,  y activar  mediante acciones concretas el proceso de cambio.