¿Cómo saber si tienes el síndrome de Peter Pan y Wendy?

Tiempo de lectura 3 minutos

Seguro que en algún momento han oído hablar del “síndrome de Peter Pan”, pero ¿realmente se han puesto a pensar en qué consiste esta sintomatología tan conocida en nuestro mundo actual?

El síndrome de Peter Pan se caracteriza por la inmadurez emocional. Se trata de personas que renuncian a la madurez en pos de la eterna y deseada juventud; hablamos de seres que se sienten y viven como niños. Ojo este padecimiento no es una adolescencia tardía que desaparecerá, más bien es un trauma que bloquea la madurez emocional del niño, para luego convertirse en una patología que se manifiesta en la etapa adulta.

¿Cuáles son las características?

Generalmente son personas narcisistas, egocéntricas, rebeldes, que eluden sus responsabilidades, echan la culpa a los demás y huyen del compromiso. Aunque en un primer contacto irradian auténtico bienestar y se convierten en “el alma de todas las fiestas”, son seres inseguros con una gran dependencia emocional.  No hay una edad específica, ya que nos podemos encontrar con personas de 30, 40, 50…

En el terreno sentimental, suelen tener relaciones superficiales, generalmente poco estables. Son hedonistas y buscan su placer constantemente; su lema en la vida es Carpe Diem, un estado que oscila entre el País de Nunca Jamás y el mundo real. En otras palabras, viven al máximo cada momento presente, sin preocuparse tanto por el futuro.

El síndrome de Peter Pan conlleva a alteraciones emocionales y conductuales. A estados de ansiedad y de tristeza, en los que se pueden desarrollar depresiones profundas, si no son tratados por un profesional.

También son personas con una baja autoestima; ya que se sienten poco realizados y al no asumir responsabilidades entran en un círculo vicioso de frustración. Muchas veces, para evitar estos sentimientos buscan estímulos que les resulten tan atractivos y que les permita evadir su realidad.

El síndrome de Wendy

Aunque es más característico en los hombres, también se presenta en mujeres en menor medida. Tenemos que resaltar que detrás de un Peter Pan, hay una Wendy que  impulsa esta conducta.

Esto nos lleva a describir a grandes rasgos lo que implica ser una Wendy. Frecuentemente vemos este fenómeno reflejado en mujeres con un exceso de preocupación por el bienestar de los demás; viven para cuidar y/o proteger a los hijos en la edad adulta o a su la pareja. Son las llamadas “madres de sus cónyuges”. Estas conductas van acompañadas de sentimientos de inseguridad, inferioridad, y muy importante, miedo al rechazo o al abandono, lo que hace que perdonen y justifiquen los comportamientos informales de su pareja o hijos.

 

¿Cómo podemos prevenir este tipo de síndromes?

Como padres, tenemos la responsabilidad de cuidar a nuestros hijos de los peligros que los rodean, pero a veces, nosotros formamos parte de ese peligro. El Síndrome de Peter Pan tiene que ver con el estilo educativo ofrecido en la infancia, por ello no podemos darles desde los primeros años la imagen de un mundo ideal sin problemas, esto solo los conducirá al miedo y posteriormente a la inmadurez.

Los niños deben aprender a asumir sus propias responsabilidades, a tener autonomía, ser independientes, y a crecer con tolerancia a la frustración, no con campanillas, polvos mágicos o hadas. Pero cuidado, todo en su justa medida;  un estilo educativo hostil, con ausencia de afectividad, puede potenciar también la aparición de estos síndromes.

“Los niños que crecen envueltos en afecto, sonríen más y son más amables. Generalmente, son más equilibrados” (Dalai Lama)

***

También te recomendamos

Cinco puntos importantes para que tus hijos sean felices…

El balance amoroso de intimidad e independencia

CATEGORY: Bienestar, Diversos Temas, Familia, Mujeres y hombres

También te recomendamos

Alejandro Martinez

  • PLATICAS

    A través de una charla interactiva con su audiencia Tere Díaz pone “sobre la mesa” conceptos innovadores sobre el tópico tratado así como experiencias personales que le permitieron a ella atravesar retos personales a lo largo de su vida personal y profesional.

  • TALLERES

    Experiencia vivencial de tres horas que facilita el cambio personal. proceso de transformación. A través de actividades teórico prácticas que alternan la exposición de información relevante sobre el tema en cuestión con algunas dínamicas personales o grupales, Tere Díaz, siembra las semillas que permitirán a los y las participantes tomar consciencia de su situación, adquirir  herramientas emocionales y sociales para favoreces su crecimiento personal,  y activar  mediante acciones concretas el proceso de cambio.