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El término Gaslighting no tiene una traducción como tal porque derivó de la película clásica titulada Gaslight. Una cinta que nos cuenta la historia de un hombre que manipula a su pareja para hacerle creer una serie de sucesos que él mismo provoca con el objetivo de que ella comience a tener ataques de ansiedad, no quiera salir de casa, y poco a poco pierda la razón.

¿Qué es el Gaslighting?

Es una forma de abusar emocionalmente de una persona por medio de la manipulación, hasta lograr que dude de su propio juicio, memoria y percepción de la realidad. Se trata de un tipo de violencia muy sutil y peligroso porque nos convence de que algo está mal en nosotros; que tenemos la culpa de lo malo que sucede en nuestra relación de pareja.

Puede ocasionarnos inseguridad en cualquier ámbito de nuestra vida, y hacer que dependamos de la opinión de otros para poder sentir algún tipo de inseguridad. El Gaslighting nos aleja de las personas que se preocupan por nosotros, y opinan sobre nuestra relación por creer que no tienen la mejor intención para con nosotros, cuando en realidad solo quieren ayudarnos a salir de una relación tóxica, que no nos hace nada bien.  

¿Somos víctimas del Gaslighting?

Para todas las personas que son víctimas de este tipo de relaciones el consejo principal es salir de ahí lo antes posible y buscar ayuda profesional que permita, entre otras cosas, abandonar el autoengaño y recuperar poco a poco la confianza y el amor que perdimos.

Dicho eso, a continuación, les dejamos cinco señales para detectar si estamos involucrados en este tipo de relación:

Límites

*Por lo general en una discusión la pareja dice: “estás loca” “deberías de medicarte”, “estás mal”.

*En la relación se minimiza lo que la víctima siente o lo que piensa con frases como: “estás exagerando”,  “yo nunca dije eso”, “no fue así, estás mintiendo”, “qué sensible eres, era broma”.

*El maltratador hace todo lo posible por quedar como la víctima y convence al agraviado de que no tiene la culpa, cuando en verdad sí la tiene.

*Son personas que mienten compulsivamente, y todo lo que vaya en contra de ellos sostendrán que no es verdad.

*Critican los gustos de la víctima y llevan la contraria en cualquier tema, incluso, en temas banales.

Los efectos del Gaslighting

Los efectos a mediano y a lago plazo del Gaslighting son severos. Este tipo de vínculo nos hace dudar de nuestra capacidad de memoria. El abusador manipula tanto la comunicación, que convence a la víctima de que los hechos no ocurrieron tal como sucedieron.

Por su parte, la persona agraviada también duda de su propio raciocinio. Cree que no puede tomar decisiones porque no es capaz, y por ello, necesita la aprobación de otros para elegir cualquier aspecto de su vida.

Es tanta la manipulación, que la víctima termina por asumir que tiene un trastorno psicológico que explica sus “repetidas” fallas dentro de la relación. Se culpabiliza a sí misma e incluso puede llegar a sentir que no es suficiente, a perder su autoestima y auto sabotearse.

violencia

Si somos víctimas del Gaslighting, ¿qué podemos hacer?

Tenemos que confiar en nuestra intuición interna, y si sentimos que algo no está bien en nuestra relación hay que hablarlo con la otra persona, y expresarle sin temor lo que pensamos y lo que no nos hace bien.

La comunicación es uno de los pilares más importantes en una relación. Si no existe es una señal de que las cosas no están funcionando.

En caso de saber que estamos en una situación de Gaslight, no debemos buscar la aprobación de nuestra pareja, simplemente lo que podemos hacer es expresar cuando estemos en desacuerdo con alguna situación

Aclarar que aunque entendemos otros puntos de vista, pensamos distinto, sin ningún temor  de buscar una solución y llegar a un acuerdo.

 

Trabajemos con nuestra asertividad para hacer valer nuestros propios intereses con dignidad

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Autora: Margarita Huertas

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Los que somos padres, tenemos la responsabilidad de guiar a nuestros hijos desde nuestra experiencia con las herramientas que hemos aprendido a lo largo de la vida para aprender a comunicarnos con ellos de manera asertiva.  Así como también para que crezcan individual y socialmente.

Después de todo, son seres que nosotros decidimos traer a este mundo; que al nacer son indefensos y conforme crecen necesitan forjarse, escuchar un consejo y sentir que alguien los apoya. En este complicado proceso aparecen dudas, tropezones y sobre todo muchos recuerdos de nuestro pasado. Puede ser que algunos de nosotros hayamos tenido una infancia difícil, una mala comunicación con nuestros padres, o cuestiones dolorosas que debemos de trabajar y sanar individualmente para no repetir ese patrón en nuestra familia. 

Dicho eso, por más buenas intenciones que tengamos, en algún punto todos tenemos la necesidad de construir nuevos caminos para interactuar con nuestros hijos. Tener espacios que nos permitan crear una unión basada en la confianza, el respeto y el amor.

Comunicación

Cómo hablar con nuestros hijos 

Por lo general los humanos no somos conscientes de la forma en que decimos lo que pensamos o sentimos. En ocasiones incluso, alzamos la voz, usamos un tono despectivo, juzgamos, o criticamos sin antes escuchar al otro.

Lamentablemente, lo mismo sucede cuando se trata de la comunicación con la familia, y por ello, es importante más que cualquier otra cosa, aprender a cuidar nuestras palabras cuando hablamos con ellos. Intimidar, amenazar o prejuzgar no aporta nada si lo que queremos es tener una buena relación con nuestros hijos. Debemos de ser el ejemplo para su formación, cada vez que hablemos con ellos hay que tener claro cuál es el objetivo, cómo va a ayudar la plática a su formación, y cuánto va a influir. 

No debemos de olvidar que el lenguaje que usamos con nuestros hijos dice mucho de nosotros, y como ellos son nuestro espejo, es probable que imiten las malas estrategias que utilizamos. Por ejemplo, si un niño vive en casa a gritos, probablemente le levante la voz a su maestra y a sus compañeros de la escuela, porque es lo que ha aprendido.

Hijos

Consejos para una buena comunicación

No hay una receta secreta para poder lograr esto, pero lo que sí existe son ciertas acciones que pueden marcar una diferencia:

*Tener un tono conciliador para que el niño tenga la confianza de expresar lo que siente y lo que quiere, sin el temor de que lo juzguen o no le crean.

*Ser firme en las decisiones que haya que tomar respecto al niño, siempre que estas se generen con argumentos válidos en torno a su bienestar.

*Ser claro y conciso en lo que se le quiere decir a los hijos. Esto les ayudará a entender la situación, para no tener malentendidos más adelante.

*Tratar de tener un lenguaje positivo. De esta forma, se ayudará a edificar la autoestima de los pequeños. Y aunque no todo puede ser color de rosa, lo puedes ayudar a creer en sí mismo y darle herramientas para superar los altibajos de la vida.

Modelo

El modelo SEPA para la comunicación

De acuerdo con Begoña Aznárez, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática y Psicoterapia, cualquier noticia vulnerable que le demos a nuestros hijos, debe de incluir estas cuatro estrategias…

*Sensaciones: son las reacciones físicas que experimentamos ante una situación, como por ejemplo: sudoración de manos, temblor de piernas, latido acelerado del corazón, sensación de nudo en el estómago, etc.  

*Emociones: Son las emociones que sentimos por cualquier suceso de nuestra vida, como la muerte de algún familiar, y utilizamos los verbos: miedo, tristeza, coraje, etc.

*Pensamientos: Es lo que creemos respecto a a una situación, un ejemplo de esto es utilizar el verbo pensar, como “pienso que fue mi culpa”.

*Acciones: Son las conductas o acciones que tenemos en alguna situación como llorar, enojarse, gritar, etc.

Con estas herramientas, podrá ser más fácil comunicarle a nuestros hijos cuando una persona fallece, u otra mala noticia de cualquier índole.

 

Nadie nos dice cómo ser padres, pero sí podemos dejar una huella positiva en nuestros hijos

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Si quieres saber más sobre esto, te invito a mi curso que se llevará a cabo este 17 de abril de 2021, a las 10:00 a.m, vía Zoom.

Para más información, consulta este link:

Taller Hijos sanos, contentos y libres 

 

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Estamos de acuerdo que Michelle Obama y Albert Einstein son dos personas admirables, y aún así ellos batallaron por creer en sí mismos, no precisamente porque tuvieran una baja autoestima, sino porque, como tantas otras personas padecían el síndrome del impostor. Una afección que se caracteriza por un conjunto de síntomas psicológicos que nos impiden reconocer nuestros logros como propios.

Es difícil identificar las causas, ya que hay más personas que lo han experimentado que las que no; de ahí que haya una controversia sobre llamarlo “síndrome”. Sin embargo, lo que si se sabe es que sentirse un impostor tiene que ver con la percepción que se tenga respecto del éxito o del fracaso.

¿Cómo identificarlo?

¿Alguna vez han sentido que no merecen sus éxitos y que la gente que los rodea va a descubrir que en verdad no son tan bueno? Si la respuesta es sí, es probable que lo parezcas. Ojo este no es el único síntoma que tienen los falsos impostores, también están: renuencia a aceptar cumplidos o críticas constructivas, búsqueda de la perfección, necesidad de ser él o la mejor, y ansiedad frente a situaciones de fracaso.

Evidentemente no es agradable sentirse así, sobre todo cuando estos sentimientos se vuelven crónicos, por lo que ante cualquier malestar siempre es recomendable acudir con un profesional de la salud mental, porque a pesar de que es un síndrome muy común, no es normal sentirnos insuficientes.

¿Cómo podemos lidiar con el síndrome del impostor?

Cuando los síntomas interfieren con nuestro desempeño diario necesitamos con urgencia cambiar la dirección. Aquí les dejamos cinco formas para empezar a transitar el camino de la sanidad.

Pongamos el pensamiento intrusivo en perspectiva. Esto nos ayudará a diferenciar entre lo que  sucede y lo que pasa dentro de nuestra cabeza.

Aprendamos a tomar críticas constructivas, pero también los cumplidos.

Compartamos lo que sentimos con nuestra red de apoyo, ya que la gente que nos rodea suele tener una perspectiva más objetiva de nosotras y nosotros. Además, escuchar las experiencias de otras personas puede ayudarnos a minimizar ese tipo de sensaciones.

Escribir o expresar lo que sentimos para intentar reconocer patrones o detonantes de los que todavía no somos conscientes.

Hagamos ejercicios de respiración o meditación para trabajar la ansiedad e intentar reducirla.

Creamos en nosotras mismas

Autora: Daniela García

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  • PLATICAS

    A través de una charla interactiva con su audiencia Tere Díaz pone “sobre la mesa” conceptos innovadores sobre el tópico tratado así como experiencias personales que le permitieron a ella atravesar retos personales a lo largo de su vida personal y profesional.

  • TALLERES

    Experiencia vivencial de tres horas que facilita el cambio personal. proceso de transformación. A través de actividades teórico prácticas que alternan la exposición de información relevante sobre el tema en cuestión con algunas dínamicas personales o grupales, Tere Díaz, siembra las semillas que permitirán a los y las participantes tomar consciencia de su situación, adquirir  herramientas emocionales y sociales para favoreces su crecimiento personal,  y activar  mediante acciones concretas el proceso de cambio.